jueves, 5 de enero de 2017

La relación China y EE.UU. en un gobierno de Trump

La relación China y EE.UU. en un gobierno de Trump
                                                                                                         Carlos Aquino*
La asunción al gobierno de Donald Trump el 20 de enero ha creado toda una incertidumbre sobre cómo será la relación entre EE.UU. y China, las dos economías más grandes del mundo. Se teme que Trump imponga restricciones al comercio con China, o restringa las inversiones chinas en EE.UU. Esto tendría un impacto no solo en la relación entre los dos países sino en el resto de la economía mundial, pues estos dos son los motores de la economía global, con una Europa que crece muy poco.
Revisemos la relación entre estos países en el tema del comercio y la inversión y que puede pasar en esos campos en la nueva administración de Trump.
Primero, viendo la relación comercial, en el comercio de bienes, EE.UU. exporto a China el año 2015 unos 116 mil millones de dólares o un 7.7% del total de sus ventas al exterior, e importo de China 502 mil millones de dólares o un 21.7% del total, y a Canadá exporto 279 mil millones de dólares o un 18.6% del total, e importo 301 mil millones de dólares o un 13% del total. Para EE.UU. China es desde el 2015 su mayor socio comercial (su primera fuente de importaciones y el tercer mercado para sus exportaciones), por encima de Canadá que era su tradicional mayor socio comercial (que es ahora el mayor mercado para sus exportaciones y su segunda fuente de importaciones).  
Para China en el 2015 su mayor mercado de exportaciones es EE.UU. al que vendió 410 mil millones de dólares o 18% del total de sus ventas al exterior (el segundo es Hong Kong con 334 mil millones de dólares o 14.6% del total), y respecto a sus importaciones su primera fuente es Corea del Sur con 174 mil millones de dólares o 10.3% del total y EE.UU. es el segundo con 150 mil millones de dólares o 8.9% del total. Para China EE.UU. es su mayor socio comercial (Hong Kong es el segundo)[1].
Como se ve EE.UU. importa más de la quinta parte de sus productos de China, aunque menos del 10% de sus ventas van a ese país. Para China menos del 20% de sus exportaciones van a EE.UU., y de EE.UU. viene menos del 10% de sus importaciones. Últimamente China ha diversificado sus mercados para no depender tanto de algunos pocos países como de EE.UU., Japón o la Unión Europea (ahora más del 60% de sus exportaciones se dirige a otros mercados).
La relación comercial entonces entre los dos países es muy importante pues para EE.UU. y China ambos son su principal socio comercial. El valor del comercio bilateral ha crecido de 70 mil millones de dólares en 1995 a alrededor de 600 mil millones de dólares en el 2015. Por otro lado China ya no es tan dependiente del comercio exterior (exportaciones más importaciones) como lo era antes. En el 2011 por ejemplo el comercio exterior represento un 48.8% de su PBI, y en el 2015 fue de solo 36.3%.[2] El 2015 China tuvo un superávit comercial de 600 mil millones de dólares.   
EE.UU. se queja de tener un gran déficit comercial con China. En el 2015, de acuerdo a cifras de EE.UU., este déficit llego a 386 mil millones de dólares, y aumenta cada año (el 2014 fue de 363 mil millones de dólares y el 2013 unos 319 mil millones de dólares). EE.UU. se queja de que China no es un mercado muy abierto para sus productos y que los chinos protegen su mercado. Algo de verdad hay en eso, pero acusar a China de que es causante de ese enorme déficit comercial no es del todo cierto, pues muchos productos que China vende a EE.UU son productos ensamblados en China por empresas extranjeras o del mismo EE.UU., con partes y componentes importados, y donde solo una parte del valor agregado es hecho en China. Por ejemplo los iPhone de Apple son hechos en China por una empresa taiwanesa, con partes y componentes de muchos lados, y se calcula que un iPhone que EE.UU. importa de China a un valor de por ejemplo 400 dólares, el valor agregado en China es menos del 10% del total (la mano de obra china de ensamblar el producto y algún componente local). Entonces poner una restricción a la compra de IPhone de China causara más daño a otros países, que proveen de partes y componentes para hacer ese producto, y a la misma empresa Apple, que a China misma.       
Trump ha completado casi ya su equipo de gobierno y las personas que estarán a cargo del tema del comercio exterior no auguran una futura relación armoniosa entre EE.UU. y China. El nuevo Secretario de Comercio será Wilbur Ross, enemigo de los TLC, el Representante del Comercio de EE.UU. será Robert Lighthizer, que trabajo antes en esa oficina y obligo a Japón a limitar sus exportaciones de acero a EE.UU. en los años 1980s, y especialmente el nombramiento de Peter Navarro (que ha acusado siempre a China de sacar ventaja de EE.UU. vendiendo sus productos baratos y cerrando su mercado a los extranjeros) para dirigir el nuevo Consejo Nacional del Comercio, hace posible que efectivamente Trump pueda subir los aranceles a los productos chinos, aumente las medidas antidumping a los productos chinos que vengan a precios por debajo de su costo de producción, y definitivamente no conceda a China el estatus de economía de mercado que le corresponde al haber pasado ya los 15 años de su incorporación a la Organización Mundial del Comercio en el 2001 (el no concederles ese estatus hace a China más vulnerable a la imposición de medidas antidumping a sus productos). 
Segundo, en cuanto a inversiones, China cada vez invierte más en EE.UU. mientras que se acusa a China de limitar las inversiones extranjeras en su país. En el 2016 China invirtió 45.6 mil millones de dólares en EE.UU., tres veces más que en el 2015. Desde el año 2000 China ha invertido 109 mil millones de dólares en ese país.[3] China tiene una política industrial de favorecer a sus empresas y esto ha hecho que algunas de sus empresas en EE.UU. por ejemplo hayan visto restringida sus inversiones pues se les acusó de ser empresas del gobierno con vínculos a sectores militares.         
Tercero, China es el segundo mayor tenedor de bonos del Tesoro de EE.UU. y tenía a octubre del 2016 unos 1.12 billones de dólares en estos papeles (debajo de los 1.13 billones de dólares que tiene Japón)[4]. China ha sido por varios años, desde el 2008, el mayor tenedor de bonos del Tesoro de EE.UU, pero perdió esa posición en Octubre pues ha estado vendiendo dólares (vendió 41.3 mil millones de dólares de bonos del Tesoro en octubre) para defender su moneda que se ha estado depreciando últimamente. Japón y China juntos tienen el 37% del total de los bonos del Tesoro de EE.UU.
Otro punto más en discusión entre EE.UU. y China será el tema de la depreciación de la moneda china, que solo el 2016 ha perdido 7% de su valor frente al dólar.[5] Trump dijo en su campaña que nominara a China manipulador de divisas por esto (pues cree que el gobierno chino adrede deprecia su moneda para hacer sus productos más competitivos en el mercado externo), pero en verdad el gobierno chino más bien ha estado defendiendo el valor de su moneda frente al mercado que apuesta por una mayor depreciación del yuan, algo que se acelerara si la Reserva Federal de EE.UU. vuelve a subir la tasa de interés este año, como parece lo hará.   
Por último, Trump ha dicho frases que ponen en duda la política exterior de EE.UU. de una sola China, esto es el reconocer que hay una sola China y que Taiwán es parte de ella. Para China esto es fundamental y si Trump pone en duda esto definitivamente las relaciones con China tomaran un camino inesperado que repercutirá en una mala relación política y económica entre estos dos países con consecuencias para el resto del mundo.

*Profesor de la UNMSM. Especialista en Economía Asiática


sábado, 27 de agosto de 2016

El viaje de Kuczynski a China y la relación entre los dos país



El viaje de Kuczynski a China y la relación entre los dos países
                                                                 Carlos Aquino Rodríguez*
El Presidente Pedro Pablo Kuczynski viajara a China en la mitad de setiembre en lo que será su primer viaje oficial al extranjero, en reconocimiento a la importancia de ese país como nuestro mayor socio comercial, el mayor inversor en el sector minero y de hidrocarburos, en el marco de la celebración del 45 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular China.
La agenda de la relación con China es muy amplia. Como segunda mayor economía del mundo, con un inmerso mercado interno, con grandes empresas que buscan salir al extranjero e invertir el capital que tienen, hay muchas posibilidades de incrementar las relaciones. A continuación se mencionan algunos temas que deberían estar en la agenda del Presidente en su visita a China:      
1.    Ya lo menciono también PPK, el Perú debe darle valor agregado a las materias primas que exporta a China. La industrialización de estos puede contar con el apoyo chino. Sus empresas industriales buscan expandirse en el mundo, el Perú brinda un mercado en crecimiento, y lo producido aquí se puede vender a muchos mercados extranjeros con los que el Perú cuenta con Tratados de Libre Comercio, como EE.UU. Unión Europea, y gran parte de Latinoamérica. Asimismo China ha establecido un fondo para ayudar a la industrialización de la región latinoamericana. Uno de ellos, anunciado por el Premier Li Keqiang en su visita el año pasado a Latinoamérica, tiene un fondo de 20 mil millones de dólares.
2.    Buscar más inversión china en sectores distintos a la extracción de recursos naturales, como en infraestructura. China tiene una gran presencia en el sector minero y de hidrocarburos. Infraestructura es un sector donde el Perú necesita inversión extranjera. El proyecto del ferrocarril bioceánico Perú Brasil que promueve China puede ser un interesante proyecto para el Perú, aunque este proyecto enfrentaría enormes desafíos como son el ambiental, económico, de construcción pues atravesaría Selva, Sierra y Costa, y de coordinación con las entidades a nivel de país, región, provincias, etc. Su construcción también dinamizaría la industria metalmecánica (en la construcción de vagones), y daría empleo considerable por un tiempo.  
3.    Inversión en agroindustria y otros. China atraviesa en la actualidad una etapa que se denomina la nueva normalidad, uno de menor crecimiento que el que tuvo de 1979 al 2011 cuando creció en promedio al 10% anual. El motor del crecimiento de la economía china ya no son las exportaciones y la inversión en manufactura, sino el consumo interno y los servicios. La economía china está en un proceso de transformaciones estructurales, en un proceso de urbanización creciente, que presenta oportunidades para el Perú pues hay nuevas necesidades de los consumidores chinos, especialmente de una creciente clase media con cada vez mayor poder adquisitivo. De esta forma, con el aumento del nivel de ingreso de los habitantes chinos, la demanda por alimentos, como frutas, vino aumentara. La demanda por pisos parquet o pisos de madera también aumentara por la enorme construcción de viviendas en marcha. Esos son productos que por ejemplo el Perú podría vender a China pues ya los produce (aunque a menor escala aun). El asunto es preparar una oferta exportable a China conociendo en particular los gustos de los consumidores chinos y las condiciones del mercado de esos productos.
4.    Para exportar más también se necesita eliminar los obstáculos que aún se presentan para algunos de nuestros productos en China, especialmente para los agroindustriales. China tiene requisitos fitosanitarios que los productos peruanos tiene que cumplir pero en algunos casos toman mucho tiempo en ser aprobados, por lo engorroso de estos y por el largo tiempo que se toman en ese país. Esta es la principal barrera ahora, pues los aranceles han disminuido y lo seguirán haciendo con el TLC vigente entre los dos países.    
5.    Atraer más turistas chinos al Perú. Más de 110 millones de chinos viajan al extranjero anualmente y son los que más gastan, pero solo algunos miles vienen al Perú. La razón es que, aparte de que es lejano venir aquí y que tampoco hay vuelos directos, lo difícil es la obtención de una visa para que los turistas chinos visiten el Perú. Lo que debería hacerse, como lo han hecho ya por ejemplo los países de la Alianza del Pacifico como Colombia, Chile y México, y últimamente Argentina, es que Perú concede la visa a los ciudadanos chinos que ya tienen la visa para ir a EE.UU. o a los países de la Unión Europea.
6.    Incentivar el intercambio mutuo de estudiantes y profesionales para que el conocimiento mutuo sea mayor.  Mas estudiantes peruanos deben ir a China, estudiar el idioma, aprender como China se está desarrollando. Se deben aprovechar más las becas que ofrece el gobierno chino. Las Universidades de ese país están deseosos de recibir más estudiantes peruanos.
7.    Debería contemplarse la posibilidad de establecer con China un acuerdo bilateral de intercambio de divisas para permitir la liquidación de operaciones de comercio en la moneda china, Yuanes, evitando el uso del dólar. China está interesado en promover la internacionalización del yuan y es nuestro mayor socio comercial.    
*Profesor de la UNMSM, especialista en Economía Asiática. En Facebook y Twitter.

martes, 23 de agosto de 2016

El viaje de Kuczynski a China y la relación entre los dos países




                                                                 Carlos Aquino Rodríguez*
El Presidente Pedro Pablo Kuczynski viajara a China en la mitad de setiembre en lo que será su primer viaje oficial al extranjero, en reconocimiento a la importancia de ese país como nuestro mayor socio comercial, el mayor inversor en el sector minero y de hidrocarburos, en el marco de la celebración del 45 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular China.
La agenda de la relación con China es muy amplia. Como segunda mayor economía del mundo, con un inmerso mercado interno, con grandes empresas que buscan salir al extranjero e invertir el capital que tienen, hay muchas posibilidades de incrementar las relaciones. A continuación se mencionan algunos temas que deberían estar en la agenda del Presidente en su visita a China:      
1.    Ya lo menciono también PPK, el Perú debe darle valor agregado a las materias primas que exporta a China. La industrialización de estos puede contar con el apoyo chino. Sus empresas industriales buscan expandirse en el mundo, el Perú brinda un mercado en crecimiento, y lo producido aquí se puede vender a muchos mercados extranjeros con los que el Perú cuenta con Tratados de Libre Comercio, como EE.UU. Unión Europea, y gran parte de Latinoamérica. Asimismo China ha establecido un fondo para ayudar a la industrialización de la región latinoamericana. Uno de ellos, anunciado por el Premier Li Keqiang en su visita el año pasado a Latinoamérica, tiene un fondo de 20 mil millones de dólares.
2.    Buscar más inversión china en sectores distintos a la extracción de recursos naturales, como en infraestructura. China tiene una gran presencia en el sector minero y de hidrocarburos. Infraestructura es un sector donde el Perú necesita inversión extranjera. El proyecto del ferrocarril bioceánico Perú Brasil que promueve China puede ser un interesante proyecto para el Perú, aunque este proyecto enfrentaría enormes desafíos como son el ambiental, económico, de construcción pues atravesaría Selva, Sierra y Costa, y de coordinación con las entidades a nivel de país, región, provincias, etc. Su construcción también dinamizaría la industria metalmecánica (en la construcción de vagones), y daría empleo considerable por un tiempo.  
3.    Inversión en agroindustria y otros. China atraviesa en la actualidad una etapa que se denomina la nueva normalidad, uno de menor crecimiento que el que tuvo de 1979 al 2011 cuando creció en promedio al 10% anual. El motor del crecimiento de la economía china ya no son las exportaciones y la inversión en manufactura, sino el consumo interno y los servicios. La economía china está en un proceso de transformaciones estructurales, en un proceso de urbanización creciente, que presenta oportunidades para el Perú pues hay nuevas necesidades de los consumidores chinos, especialmente de una creciente clase media con cada vez mayor poder adquisitivo. De esta forma, con el aumento del nivel de ingreso de los habitantes chinos, la demanda por alimentos, como frutas, vino aumentara. La demanda por pisos parquet o pisos de madera también aumentara por la enorme construcción de viviendas en marcha. Esos son productos que por ejemplo el Perú podría vender a China pues ya los produce (aunque a menor escala aun). El asunto es preparar una oferta exportable a China conociendo en particular los gustos de los consumidores chinos y las condiciones del mercado de esos productos.
4.    Para exportar más también se necesita eliminar los obstáculos que aún se presentan para algunos de nuestros productos en China, especialmente para los agroindustriales. China tiene requisitos fitosanitarios que los productos peruanos tiene que cumplir pero en algunos casos toman mucho tiempo en ser aprobados, por lo engorroso de estos y por el largo tiempo que se toman en ese país. Esta es la principal barrera ahora, pues los aranceles han disminuido y lo seguirán haciendo con el TLC vigente entre los dos países.    
5.    Atraer más turistas chinos al Perú. Más de 110 millones de chinos viajan al extranjero anualmente y son los que más gastan, pero solo algunos miles vienen al Perú. La razón es que, aparte de que es lejano venir aquí y que tampoco hay vuelos directos, lo difícil es la obtención de una visa para que los turistas chinos visiten el Perú. Lo que debería hacerse, como lo han hecho ya por ejemplo los países de la Alianza del Pacifico como Colombia, Chile y México, y últimamente Argentina, es que Perú concede la visa a los ciudadanos chinos que ya tienen la visa para ir a EE.UU. o a los países de la Unión Europea.
6.    Incentivar el intercambio mutuo de estudiantes y profesionales para que el conocimiento mutuo sea mayor.  Mas estudiantes peruanos deben ir a China, estudiar el idioma, aprender como China se está desarrollando. Se deben aprovechar más las becas que ofrece el gobierno chino. Las Universidades de ese país están deseosos de recibir más estudiantes peruanos.
7.    Debería contemplarse la posibilidad de establecer con China un acuerdo bilateral de intercambio de divisas para permitir la liquidación de operaciones de comercio en la moneda china, Yuanes, evitando el uso del dólar. China está interesado en promover la internacionalización del yuan y es nuestro mayor socio comercial.    
*Profesor de la UNMSM, especialista en Economía Asiática. En Facebook y Twitter.